08 12 / 2012
Sobre los comunistas y los “mitos” que nos rodean (Parte I)
Empiezo a escribir mi primer “artículo serio” (o eso pretendo) y pienso que, en las fechas en la que nos encontramos, a más de una nos gustaría adquirir algún producto en concreto como regalo, capricho o como se le quiera llamar. Como ateo, no celebro la navidad, aunque siempre recibo algún que otro regalo. Y ese regalo bien puede ser un teléfono móvil, como me sucedió el año pasado; ropa, de diferentes marcas; videojuegos, de todos los tipos y demás.
Y claro, al haber confesado mi ideología comunista a muchos conocidos y familiares, siempre sale el típico diciendo: “Pero si tú eres comunista! Cómo vas a llevar una camiseta Adidas/tener una PlayStation/tener un móvil Samsung si eso se ha fabricado a base de explotar a los trabajadores?”. Y siempre tengo que contarles la misma historia.
Para empezar, un comunista (que quiera comportarse como tal) no está privado de adquirir ningún tipo de producto; ya sea un móvil, una videoconsola o un coche. Sólo faltaría que el capital con el que se te remunera tu trabajo no pueda ser usado por tí mismo de la manera que te plazca! Eso sí… todo tiene unos parámetros!
Después, otro punto. Un/a comunista no deja de serlo por tener un móvil Apple, unas zapatillas Nike, una sudadera Adidas o un reloj Viceroy. Te ponen el argumento “Estás haciendo favores a los capitalistas”. Entonces… qué haríamos para no hacer favores a los capitalistas? El capitalismo, desgraciadamente, nos rodea! TODO a nuestro alrededor es capitalismo! Si crees que un comunista no puede tener ningún tipo de elemento “por ser algo capitalista”, estamos mal! Entonces, los comunistas tendríamos que vivir con una mano delante y otra detrás en una cueva perdida en las montañas, yendo a recolectar o cazar nuestro alimento y comunicándonos con señales de humo… pensadlo bien, no tiene ninguna lógica.
El gran Javier Parra (@Javier_Parra) redacta el problema magníficamente en el diario LaRepública.es en su artículo “Comunistas con iPhone”. Os recomiendo leerlo, en él se hace un análisis un poco más profundo del problema.
Os agradezco los cinco minutos que habéis dedicado a leer este texto, y también os pido que reflexionéis sobre el tema.
Saludos! -El Vietnamita Cansado.



